Beta-Caroteno y canceres relacionados con el tabaco


En un artículo publicado en el Journal of the National Cancer Institute del 21 de Septiembre de 2005, investigadores del Institut Gustave Roussy, de Francia, se proponen estudiar en la mujer la interacción entre el aporte de beta-caroteno en la dieta y el hábito de fumar, con el riesgo de padecer cánceres relacionados con el tabaco.

El beta-caroteno es la molécula que confiere a las zanahorias su color anaranjado. Forma parte de una familia de sustancias químicas conocidas como carotenoides, que se encuentran en muchas frutas y vegetales, así como en productos alimenticios de origen animal y en la yema de huevo. El beta-caroteno es la principal sustancia precursora de la vitamina A (retinol), por lo que se considera como una pro-vitamina. Posee propiedades anti-oxidantes.

Algunas observaciones previas habían detectado que el consumo de beta-caroteno se asociaba con un descenso en el riesgo de desarrollar un cáncer. Sin embargo, otros estudios sugerían que dosis elevadas de beta-caroteno, administradas como suplementos dietéticos, podían asociarse con una elevación del riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón y algunos cánceres del aparato digestivo en los fumadores.

Para analizar las relaciones entre el aporte de beta-caroteno, tanto en la dieta como en suplementos dietéticos, con los cánceres relaciones con el hábito de fumar (entre los que se incluyen los cánceres de colon y recto, de tiroides, de ovario, de cuello y de pulmón), los investigadores franceses utilizaron información obtenida mediante cuestionarios facilitados en el año 1994 a cerca de 60.000 mujeres, para un estudio prospectivo.

Dieta para fumadores


Se evaluaron las dietas, los suplementos dietéticos y la situación de fumadoras / no fumadoras, en dichas mujeres, seguidas durante una media de 7,4 años. Durante el periodo de seguimiento, 700 mujeres desarrollaron un tipo de cáncer conocido como relacionado con el hábito de fumar. Entre las mujeres que nunca habían fumado, el aporte de beta-caroteno se relacionaba inversamente con el riesgo de desarrollar un cáncer relacionado con el tabaco (a más beta-caroteno menor riesgo y viceversa). Sin embargo, entre las mujeres fumadoras los resultados fueron los contrarios: el riesgo de desarrollar cáncer fue más elevado en las mujeres con mayor aporte dietético de beta-caroteno.

En la población estudiada, los autores calcularon que las tasas de cánceres relacionados con el tabaco a lo largo de 10 años para las mujeres no fumadoras con aportes bajos y elevados de beta-caroteno en la dieta fueron de 181,8 y 81,7 casos por 10.000 mujeres, respectivamente. Entre las mujeres fumadoras, estas tasas fueron 174,0 casos por 10.000 mujeres para aquellas que habían tenido aportes bajos de beta-caroteno y 368,3 casos por 10.000 mujeres en las que habían recibido un aporte elevado de beta-caroteno.

Los autores opinan que aunque el beta-caroteno podría actuar como un co-carcinógeno, no hay evidencias a favor de que los fumadores deban evitar consumir alimentos ricos en beta-caroteno, tales como frutas y vegetales, en los cuales, otros componentes, como las vitaminas C y E, podrían contrarrestar la nociva interacción para el organismo del beta-caroteno y el hábito de fumar.

En un editorial del Journal of the National Cancer Institute que comenta este trabajo se escribe que “la evidencia que sugiere que la exposición al humo del tabaco modifica la eficacia preventiva de algunos nutrientes y de derivados de estos nutrientes, sigue creciendo”.Sin embargo, para los firmantes del editorial, de la Universidad de Yale y del Anderson Cancer Center, de Houston, Texas, “esta nueva investigación no debería alterar las actuales recomendaciones respecto a las relaciones entre nutrientes y cáncer”.

Es decir, comer frutas y verduras. En todo caso, lo que hay que reiterar es que el fumar es nocivo para la salud.