Dieta Mediterránea Contra La Diabetes


En un artículo publicado online en Mayo de 2008 en la revista British Medical Journal, miembros de la Clínica Universitaria de la Universidad de Navarra, en Pamplona, se proponen evaluar la relación entre la adherencia a la dieta mediterránea y la incidencia de la diabetes tipo 2 en una población inicialmente sana.

Los participantes han sido 13.380 graduados universitarios sin diabetes en la línea de partida del estudio, seguidos durante una media de 4.4 años. La adherencia de los participantes a la dieta mediterránea tuvo en cuenta la inclusión en su dieta de los siguientes nueve componentes:


  • Valor elevado del cociente entre ácidos grasos monoinsaturados/saturados.
  • Consumo moderado de alcohol.
  • Consumo elevado de legumbres.
  • Consumo elevado de cereales.
  • Consumo elevado de frutas y nueces.
  • Consumo elevado de verduras.
  • Consumo bajo de carne y de productos cárnicos.
  • Consumo moderado de leche y productos lácteos.
  • Consumo elevado de pescado.


El índice de adherencia a la dieta mediterránea asigna una puntuación de 0 o 1 de acuerdo con el aporte diario de cada uno de los nueve componentes. Si los participantes cumplían todas las características de la dieta mediterránea su puntuación era la más elevada (9 puntos), como reflejo del máximo cumplimiento o adherencia a dicha dieta.

Resultados reales de dietas para los diabéticos


Los resultados han sido los siguientes: en los participantes con mayor puntuación respecto al cumplimiento de la dieta mediterránea (una puntuación superior a 6 puntos) se observó una disminución relativa del 83% en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Un incremento de dos puntos en la puntuación da como resultado una disminución relativa del 35% en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

La conclusión de los autores es que su estudio prospectivo sugiere que una protección sustancial contra la diabetes tipo 2 puede ser conseguida con la tradicional dieta mediterránea, rica en aceite de oliva, verduras, frutas, nueces, cereales, legumbres y pescado, pero relativamente escasa en carne y productos lácteos. Los autores reconocen que el limitado número de casos y la posibilidad de que no se haya informado de todos los casos de diabetes, exige estudios con una población más amplia y ensayos para confirmar estos hallazgos.