Mitos y verdades sobre el azúcar


Acusado de provocar caries, engordar o aumentar el riesgo de diabetes, el azúcar es uno de los ingredientes alimenticios más estigmatizados, a pesar de que recientes estudios demuestran que su consumo moderado es esencial en una dieta equilibrada.

Al respecto, el proyecto "Los carbohidratos en nutrición humana", emprendido por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda que al menos el 55 por ciento del aporte energético diario debe provenir de hidratos de carbono.

Además, una dieta nutritiva debe aportar un consumo moderado de alimentos ricos en azúcar, en torno al 10 por ciento del aporte energético total. La intensa actividad física e intelectual que los niños despliegan hace que este consejo deba de ser tenido en cuenta en el diseño de los menús infantiles, ya que cubrir las necesidades energéticas de los menores es vital para su desarrollo.

El azúcar y los alimentos que la contienen deberían introducirse en la dieta de los niños en forma paulatina a partir de los dos años de edad, de manera que a los cinco años estos productos estén plenamente integrados en su alimentación, recomienda el proyecto.

Comidas Infantiles


Las comidas infantiles más adecuadas para dar cabida a este tipo de productos son el desayuno y la merienda, aunque siempre procurando mantener el balance y el reparto calórico que debe tener cualquier dieta equilibrada.

'Engorda' Esa es la primera palabra que nos viene a todos a la cabeza cuando pensamos en el azúcar. Sin embargo, las investigaciones más recientes han dado por tierra con esta creencia. Esto fue lo que ocurrió cuando los científicos participantes en el estudio, el mayor estudio nutricional sobre obesidad realizado en el ámbito de la Unión Europea, presentaron sus resultados.

Ellos develaron que las dietas altas en grasas son la clave para el desarrollo de la obesidad, mientras que las elevadas en carbohidratos, en comparación con las dietas ricas en grasas, reducen la probabilidad de que se acumule grasa en el organismo.

La explicación a este fenómeno radica en que el exceso de energía almacenada es mayor cuando esta energía proviene de las grasas que cuando proviene de los carbohidratos.

Para llegar a estas conclusiones, los expertos formaron tres grupos de personas con sobrepeso y les confeccionaron dietas diferenciadas.

Dos de los grupos disminuyeron la ingesta de grasas en un 10 por ciento. Uno de ellos aumentó en una proporción equivalente la ingesta de hidratos de carbono complejos como pasta, pan, patatas, entre otros.

El otro aumentó la de hidratos de carbono simples, fundamentalmente azúcar, mientras que el tercero mantuvo su ingesta habitual de grasas. Al cabo de seis meses, los científicos se encontraron que los dos primeros grupos bajaron de peso, sin diferencias significativas entre ellos, demostrando así que el azúcar, en la forma de hidrato de carbono, tiene un papel relevante en el control de peso.

El 'fantasma' de las caries

Otro de los problemas generalmente asociados con el consumo de azúcar son las caries. Sin embargo, las últimas investigaciones también han desterrado este estereotipo.

La observación más importante surgida de los estudios epidemiológicos recientes es que las poblaciones se caracterizan cada vez más por una disminución de la prevalencia de caries en las generaciones jóvenes, independientemente del consumo de azúcares y de otros carbohidratos.

Los datos sobre prevalencia de caries y el consumo de azúcar en Europa ilustran este hecho. En los países donde la higiene bucodental es satisfactoria y los niveles de consumo de azúcar se mantienen estables, la presencia de caries continúa disminuyendo.